Dans la Police de Mendoza, l’histoire de Coni, une perra de race pointer anglais, représente bien plus qu’un simple récit. En douze ans de service, elle a contribué à résoudre des enquêtes criminelles majeures. Son hommage, une plaque commémorative à San Rafael, témoigne de son héritage indélébile.
Homenaje à Coni, la perra rastreadora que resolvió homicidios
La historia de Coni, una perra de raza pointer inglés, ha dejado una huella imborrable en la Police de Mendoza. Durante más de una década, participó en operaciones cruciales, desempeñando un papel fundamental en la resolución de homicidios, la localización de bienes robados y la búsqueda de personas desaparecidas en el sur de la provincia argentina. Tras su fallecimiento, la institución decidió rendirle un homenaje permanente con una placa conmemorativa en la sede del Cuerpo de Canes de Zona Sur, ubicada en San Rafael. Este gesto sencillo, pero significativo, resuena profundamente en los corazones de los agentes que trabajaron con ella y en la comunidad que presenció sus intervenciones en casos complejos.
Un homenaje a una perra policía que dejó huella
La ceremonia de reconocimiento fue un evento emotivo en honor a Coni, quien nació el 28 de octubre de 2012 y falleció el 3 de agosto de 2025. En la sede del Cuerpo de Canes de Zona Sur, se instaló una placa en su honor, bajo la cual reposan sus restos, en agradecimiento por sus años de servicio.
La placa, firmada por sus compañeros, incluye una dedicatoria que encapsula el vínculo entre el equipo y la perra: "Fuiste símbolo de lealtad y valor, tus huellas permanecerán en nuestros corazones". Esta expresión refleja la importancia que Coni tuvo en las labores policiales.
Este homenaje es parte de una tradición en la Policía de Mendoza, que reconoce a los «héroes de cuatro patas». Estos perros, entrenados para tareas específicas, se han ganado un espacio en la institución, convirtiendo su retiro o fallecimiento en un evento tan doloroso como la pérdida de un compañero humano.
La despedida de Coni ha sido especialmente emotiva, ya que su carrera se extendió durante 12 años, participando en múltiples intervenciones relevantes. La placa y el monumento donde descansa se han convertido en un lugar de recordación tanto para los integrantes actuales del cuerpo como para las nuevas generaciones de agentes.
La figura de esta perra rastreadora ha sido ampliamente reconocida en los medios locales, que han seguido de cerca algunos de los operativos en los que participó, especialmente aquellos relacionados con delitos graves, como homicidios y robos de gran impacto en la zona sur de Mendoza.
Doce años de servicio: homicidios resueltos y robos esclarecidos
Durante su carrera activa, Coni fue parte de operativos en distintos departamentos del sur provincial, convirtiéndose en un recurso indispensable para investigaciones complejas. Su labor fue especialmente notable en tres casos de homicidio que marcaron la agenda policial en los últimos años.
En 2017, en San Rafael, su habilidad de rastreo permitió identificar domicilios y áreas de interés que facilitaron el trabajo de los investigadores. Estas pistas llevaron a procedimientos más efectivos, orientando la identificación de sospechosos vinculados a crímenes.
En 2019, durante un operativo en Malargüe, nuevamente contribuyó al reconocimiento de áreas clave para la investigación de un homicidio, ayudando a la detención de presuntos autores y a la reconstrucción de los hechos.
Su último gran caso en este ámbito se dio en 2024 en Monte Comán, donde trabajó en coordinación con otros perros del cuerpo, incluyendo una perra llamada China, señalando viviendas y espacios que podrían contener indicios importantes. Gracias a su trabajo, se logró orientar la búsqueda y facilitar varias detenciones.
Más allá de los homicidios, Coni desempeñó un papel clave en la investigación de numerosos robos y en la recuperación de bienes sustraídos, especialmente en los distritos de Las Paredes y Cuadro Benegas, zonas con un alto índice delictivo que requerían un refuerzo constante en los operativos.
En estos incidentes, su olfato se utilizó para seguir rastros de objetos robados, vehículos y pertenencias que habían sido sustraídas y luego abandonadas o escondidas. Esta labor fue documentada por diversos medios, que destacaron la importancia de la unidad canina.
Búsqueda de personas y apoyo en casos de desaparición
La labor de Coni no se limitó a delitos patrimoniales o homicidios; también participó en la búsqueda de personas desaparecidas, una de las tareas más sensibles y complejas para cualquier cuerpo de seguridad.
En Malargüe, fue movilizada en operativos de localización de ciudadanos desaparecidos, tanto en áreas urbanas como rurales. Durante algunos de estas búsquedas, trabajó junto a otro perro del equipo, Nol, también especializado en rastreo.
Este tipo de operativos suelen requerir jornadas largas de trabajo, a menudo en condiciones climáticas difíciles, donde el tiempo es un factor crucial. La utilización de perros adiestrados incrementa significativamente las posibilidades de encontrar indicios, prendas o rastros que ayuden a reconstruir el recorrido de una persona desaparecida.
Para las familias, el involucramiento de perros como Coni representa una luz de esperanza, ya que su intervención permite cubrir extensos terrenos en menos tiempo. Aunque no todas las búsquedas terminan de manera positiva, el aporte de la unidad canina se considera un recurso esencial en este ámbito.
En el caso de la Policía de Mendoza, la experiencia acumulada con perros como Coni ha servido para perfeccionar los protocolos internos de actuación, delineando cuándo y cómo incorporar a los perros en operativos de desaparición para maximizar su entrenamiento.
El Cuerpo de Canes de Zona Sur: una unidad con historia
La trayectoria de Coni se sitúa en el contexto de una unidad con más de cinco décadas de experiencia en el trabajo con perros policía. El Cuerpo de Canes de Zona Sur se comenzó a formar en la década de 1970, cuando se entrenaron los primeros agentes junto a perros pioneros como Elko, Mingo y Boboy.
Un paso importante se dio en 1978 con la creación de un centro de crianza y entrenamiento en Isla del Río Diamante, lo que permitió profesionalizar aún más el adiestramiento y ampliar el número de perros disponibles. Desde entonces, la unidad ha crecido y diversificado sus especialidades.
Con el tiempo, estos animales no solo se han vuelto esenciales en la rutina policial, sino que también han estado presentes en momentos clave de la historia argentina. En 2019, la antigua Sección Canes cambió su nombre a Cuerpo de Canes, Perros Héroes de Malvinas Argentinas, en reconocimiento a los perros que participaron en la Guerra de Malvinas.
Ahora, el Cuerpo de Canes de Zona Sur está coordinado por el Oficial Principal Juan Morales y cuenta con un total de 15 perros operativos: seis pointers ingleses y nueve ovejeros alemanes. Estos animales son desplegados en diferentes puntos del sur provincial, en función de las exigencias de cada operativo.
Perros especializados: del rastreo al control de disturbios
El trabajo en el Cuerpo de Canes se organiza en función de las aptitudes naturales y el adiestramiento específico de cada perro. No todos realizan las mismas tareas ni son aptos para los mismos tipos de servicio; por ello, la selección y formación son procesos clave.
Los ovejeros alemanes suelen utilizarse en intervenciones de alto riesgo, como allanamientos o control de disturbios. Su tamaño, fuerza y capacidad de obediencia los hacen ideales para estas misiones.
En contraste, los pointers ingleses, como Coni, se enfocan más en el rastreo de personas, objetos y sustancias. Su agilidad, olfato fino y resistencia física los convierten en herramientas eficaces para seguir pistas en terrenos variados.
El proceso de entrenamiento suele durar entre dos y cuatro años, dependiendo de la especialidad asignada. Durante este tiempo, los perros se familiarizan con diferentes escenarios y aprenden a responder a órdenes específicas.
En estos entrenamientos también se trabaja en la relación con el guía, dado que la confianza entre el perro y el agente es crucial durante un operativo real. Un buen binomio puede marcar la diferencia en términos de rapidez y eficacia de una búsqueda o en la resolución de una situación tensa.
La nueva generación: Balto, Barhu, Milo y Malvina
Mientras se recuerda la figura de Coni, el Cuerpo de Canes de Zona Sur se prepara para el futuro con una nueva generación de perros en adiestramiento. La intención es que estos ejemplares mantengan el alto nivel de eficacia demostrado en años anteriores.
Entre los pointers ingleses destacan Balto y Barhu, que ya se están formando para especializarse en rastreo de personas y objetos. Su función será similar a la de Coni: apoyar investigaciones complejas y actuar como refuerzo en búsquedas prolongadas.
En el grupo de ovejeros alemanes, se encuentran Milo, de un año, y Malvina, de cinco meses. Ambos están en la fase inicial de entrenamiento, que combina ejercicios de obediencia con tareas de seguridad y control.
Estos jóvenes perros se irán integrando gradualmente en los operativos, primero como apoyo y más adelante con funciones más centrales, conforme consoliden su aprendizaje. La presencia de perros más veteranos como Nol, un pointer inglés de siete años, también contribuye a la continuidad del servicio, participando activamente en la recuperación de bienes robados en el sur provincial.
Un legado que trasciende a la propia unidad
La trayectoria de Coni no solo impacta su historial de servicio, sino que también resume el valor que los perros policía aportan a la investigación y la seguridad ciudadana. Su papel en la resolución de homicidios, delitos de robo y en la búsqueda de personas desaparecidas ha reafirmado la utilidad del trabajo canino, un campo que sigue recibiendo inversiones en formación y recursos.
La conexión emocional entre los guías y sus perros hace que el retiro o la muerte de un animal sea vivido como una despedida de un colega. El homenaje con placa en la sede de San Rafael ilustra la mezcla de profesionalismo y afecto que caracteriza la relación entre agentes y perros.
En un contexto en el que la ciudadanía demanda respuestas rápidas y efectivas ante el delito, contar con unidades caninas preparadas marca una diferencia notable. La historia de Coni es un testimonio de cómo estos animales pueden proporcionar pistas que, de otro modo, serían difíciles de encontrar.
Con el paso del tiempo, su figura quedará asociada a una etapa fructífera del Cuerpo de Canes de Zona Sur, tanto por el éxito en operativos como por el papel consolidado de la unidad como referencia en la región. Su legado se convierte en un punto de partida para seguir profesionalizando el trabajo con perros policía, reforzando el papel de estos «héroes de cuatro patas» en la protección de la comunidad.
Mon avis :
La carrière de Coni, la perra policia, illustre l’impact significatif des chiens dans les opérations de sécurité, ayant contribué à résoudre des homicides et des disparitions. Son hommage souligne la reconnaissance du lien émotionnel entre agents et animaux, bien que certains puissent questionner l’efficacité comparative par rapport à d’autres méthodes d’enquête.
Les questions fréquentes :
Qu’est-ce que Coni a accompli pendant sa carrière au sein de la police de Mendoza ?
Coni, une perra de race pointer anglais, a joué un rôle crucial dans plus d’une décennie de services à la police de Mendoza. Elle a aidé à résoudre de nombreux homicides, à localiser des biens volés et à retrouver des personnes disparues dans le sud de la province argentine.
Quel hommage a été rendu à Coni après son décès ?
Après son décès, la police de Mendoza a décidé de lui rendre hommage avec une plaque commémorative à la sede du Cuerpo de Canes de Zona Sur à San Rafael. Cet hommage symbolise la reconnaissance de ses années de service et de son importance pour l’institution et la communauté.
Comment Coni a-t-elle contribué à des enquêtes spécifiques ?
Coni a été impliquée dans plusieurs enquêtes marquantes, comme celle de l’homicide en 2017 à San Rafael, où son sens du vent a permis de localiser des zones d’intérêt pour les enquêteurs. Sa participation a été particulièrement marquante dans des cas complexes qui ont marqué l’agenda policier.
Quel est l’avenir du Cuerpo de Canes de Zona Sur après Coni ?
Le Cuerpo de Canes de Zona Sur se prépare à intégrer une nouvelle génération de chiens, comme Balto et Barhu, qui se spécialisent actuellement dans le rastre de personnes et d’objets. L’objectif est d’assurer une continuité dans l’efficacité des opérations, en bénéficiant de l’expérience accumulée avec des chiens comme Coni.
